Hay un consejo que se da demasiado rápido: «Esfuérzate más y vete de casa». Dicho así parece fácil. Lo difícil es encontrar una vivienda que puedas pagar.
El INE preguntó por este asunto en 2025. De las personas de 26 a 34 años, el 44,3 % vivía con alguno de sus padres. Entre quienes vivían con ellos, el 47,3 % dijo que la razón principal era no poder pagar un alquiler o una compra.
Eso no significa que todos estén en la misma situación. Sí muestra que, para muchas personas, el precio de la vivienda es la razón principal que dan para seguir en casa de sus padres.
La encuesta aporta otro dato. Entre quienes buscaron vivienda durante 2025 y no llegaron a mudarse, el 67,2 % señaló el precio excesivo como motivo principal.
Mi postura es esta: pedir esfuerzo personal puede tener sentido, pero no basta cuando una vivienda cuesta más de lo que alguien puede pagar. También hay que hablar de lo que pueden hacer las administraciones y de las condiciones del mercado. Podemos discrepar sobre las soluciones. Culpar sin más a quien no puede pagar no ayuda.
Buscar trabajo, ahorrar y organizarse importa. Pero una persona no decide por sí sola el precio de las viviendas. Si queremos hablar en serio de independencia, empecemos por reconocer las dos cosas.
Fuente
INE, módulo de dificultades de acceso a la vivienda de la ECV 2025, publicado el 27 de abril de 2026.
Referencia textual, sin enlace activo en esta variante: ine.es/dyngs/Prensa/es/m3ECV2025.htm