Lecturas · carta

Carta al día en que vuelves a empezar

Hoy vuelves a algo que dejaste a medias. Puede ser una rutina, un curso, una llamada que no hiciste o una decisión que llevas meses posponiendo.

Quizá te da vergüenza. Como si volver tarde valiera menos que empezar a la primera. Como si el parón demostrara que no tienes palabra.

El parón existe. Míralo de frente. Seguramente perdiste tiempo y quizá te alejaste de lo que querías hacer. Pero ya has pagado bastante si además usas ese tiempo para insultarte.

No necesitas un discurso para volver. Necesitas una acción que quepa hoy. Abrir el cuaderno. Mandar el mensaje. Pedir la cita. Ordenar el primer cajón y parar ahí.

No prometas una vida nueva por la mañana. Haz una cosa que te permita acostarte sabiendo que has vuelto a entrar por la puerta.

Mañana quizá vuelvas a dudar. Cuando ocurra, no conviertas la duda en otra despedida.